¡Más y mejor! Aventuras norteñas con Al y Danny Kavadlo

Hola a todos y ¡saludos desde Haarlem!

Os debo un artículo sobre mis nuevas aventuras norteñas–pues, aquí lo tienes.

Como he mencionado en el artículo anterior sobre la motivación, he venido para hacer un curso de fitness con unos de mis gurús de fitness, la familia Kavadlo de Nueva York.

Al Kavadlo y su hermano Danny son personas que me inspiran mucho desde que los descubrí a través de unos artículos en la comunidad de Dragon Door.

Algunas personas me han preguntado por qué cruzo media Europa para hacer flexiones, cuando las puedo hacer en casa o en el parque. Pues, es por ellos y la buena energía que transmiten.

También he conocido a Grace, la fantástica, enérgica y sonriente mujer de Al, y una de las 45 millones de hispanohablantes de EEUU. (La riqueza étnica y lingüística es una de las cosas que hace grande mi país… ¡Que alguien avise a Donald Trump!)

me and al kavadlo

El inimitable Al Kavadlo demuestra un ejercicio que casi puedo hacer, el pistol squat. Yo estoy al fondo.

Después de leer sus libros y de ver todos los videos de Al en YouTube, me cansé de esperar a que vinieran a Madrid y decidí aprovechar la oportunidad de conocerlos aquí en Países Bajos. (De paso aprovecho para disfrutar del norte de Europa, que me gusta mucho.)

Como también expliqué en el artículo anterior, llevo 2 años practicando esta disciplina de Progressive Calisthenics, lo cual significa que soy todavía principiante–y en el curso, rodeado de muchos profesionales de fitness.

Resulta que aparte de 3 o 4 más, todos en el curso eran entrenadores personales–muchos llevaban más de 20 años haciendo artes marciales, pesas, kettlebells, etc.

Pero algo que dijo Danny Kavadlo en un momento del curso me impactó mucho…

… Y es parecido a lo que siempre digo sobre el inglés.

Hablando de cómo tardó 7 años en poder hacer dominadas con un sólo brazo, Danny dijo:

“If you want to get good at these things, you have to accept that you’re going to suck at them for a long time.”

(En español: “Si quieres llegar a ser bueno en estas cosas, tienes que aceptar que se te van a dar fatal durante mucho tiempo.”)

Es parecido a lo que digo en el curso Objetivo Inglés sobre los Process Goals. Un process goal es un propósito donde es más importante simplemente hacer el trabajo todos los días (o casi) que conseguir el resultado.

En algunos casos, hacer el esfuerzo y un buen intento es más importante que llegar al objetivo. Especialmente cuando el objetivo “final” está muy lejos de donde estás ahora.

No todo es fácil… y no debe de serlo

Esta historia me recuerda de cuando empecé yo a hacer dominadas en un parque de Usera–cerca de casa de mi (ahora ex) novia.

Hay unas barras horizontales ahí. Y alrededor siempre había un grupo de hombres morenos y fornidos–dominicanos, peruanos, colombianos. Todos con mucho músculo y todos haciendo cosas que a mi me parecían imposibles.

Y yo tuve que acercarme a la barra a hacer… una dominada.

Tengo que decir que me daba algo de vergüenza. El gringo que viene, hace una dominada, y se va.

Pero (exactamente como cuando aprendemos un idioma) tenemos que empezar desde el principio. Y tenemos que pasar nuestro tiempo con las cosas básicas antes de llegar a algo más difícil.

Y hay que decir que llegué a los 31 años de edad sin hacer ni una sola dominada en toda mi vida.

Y que tuve que esforzarme bastante, haciendo ejercicios más fáciles, fortaleciendo los brazos poco a poco, para llegar a hacer la primera.

Ahora tengo 32, y puedo hacer sets de 6. Lo cual es una mejora importante.

Poco a poco, llegamos a los objetivos. Y siempre con constancia.

Todos somos capaces de hacer más

En el curso de este fin de semana, he hecho muchas cosas que antes me parecían demasiado difíciles. Ni siquiera las había intentado.

Pero es algo que siempre hay que tener en cuenta: que la mayoría de nuestras limitaciones sólo existen en la mente.

Y que todos somos capaces de hacer más de lo que creemos.

me human flag

Este ejercicio se llama “la bandera” y parece increíble, pero he conseguido hacerlo en el segundo intento.

Hay otros que no conseguí hacer, y me queda mucho trabajo para llegar al nivel de la mayoría de los que asistieron.

Pero la vida es así. Todos tenemos que partir de donde estamos. Y no vale nada pensar en “aquella persona lo tiene más fácil que yo”.

Todo es mejorable… Y en la mayoría de los casos, detrás de la persona que hace que todo parezca fácil hay un montón de trabajo duro.

Muchas veces, la gente se rinde cuando la cosa se pone difícil. O cuando empiezan a cometer errores, dicen “Eso no es para mí… ¡Lo dejo para el año que viene!”

Pero cuando la cosa se pone difícil, eso es solo el comienzo.

Todo lo que vale la pena merece un esfuerzo.

Así pues, hasta otro día.

¡Más y mejor!

Daniel.

P.D. Una de las cosas que más me han gustado del fin de semana es ir a tomar cerveza, gintonics y hamburguesas con unas personas de niveles muy altos de fitness… Y comprobar en primera persona que no hace falta dejar las cosas que te gusten para tener los abdominales planos. Así que hay esperanza también para mí 🙂

 

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