Tu vida es tuya: Cómo vencer tus miedos para seguir tus sueños

¿Sientes eso?

¿Esa sensación de que podrías estar haciendo más con tu vida? ¿La voz en tu cabeza que te dice que deberías cambiar algo?

Pero claro, no puedes. Tienes dudas. Miedos. No te sientes preparado.

Tienes que ser responsable.

Lo entiendo.

Hace un par de semanas me llegó la siguiente pregunta de Verónica. Y aquí, comparto la respuesta con todo el mundo…

Con la única esperanza de que ayude a alguien por ahí a vivir el tipo de vida que realmente quiere. Hoy vamos a ver cómo vencer los miedos para conseguir la vida que quieras.

Aquí Verónica:

Hola Daniel!

Estoy suscrita a tu página web y te tengo que dar la enhorabuena, me encanta! Me gusta cómo te explicas y las ganas que le pones, ojalá todos los profesores fueran así.

El otro día leí tu artículo de ¿Por qué un gringo quiere vivir fuera de EEUU? y me hizo pensar en lo que quiero y me gustaría hacer, que es vivir fuera de España por un tiempo (pero volver aquí, por supuesto, que España es muy bonita).

Tengo 24 años, he estudiado una carrera que no me gusta y tengo un trabajo que no me motiva… sólo me motiva saber que fuera de esto hay un mundo enorme que algún día conoceré.

Sé que tu página web es de inglés, pero quería preguntarte, ¿cómo tuviste el valor de dar el gran salto? Vale que en Arizona no estabas a gusto pero aun así, ¿no pensante que ibas a echar de menos a tu familia, amigos, costumbres…?

Estoy realmente frustrada porque la gente de mi alrededor piensa que estoy loca, y puede que sí! pero necesito una iluminación, dejo el trabajo? me voy a extranjero? SOCORRO!

Muchas gracias, sé que si no contestas es porque estás muy ocupado.

Sigue así! eres todo un ejemplo a seguir.

Un saludo.

Verónica

Hola Verónica, y muchas gracias por la pregunta.

El tema de “cómo vencer los miedos” es algo que he contemplado en muchas ocasiones – y claro, como has leído en otros artículos, también he pasado por muchas de las mismas cosas: una carrera que me desanimó tanto que dejé la universidad, trabajos realmente desagradables, y bueno… mucho más. 

Espero que mi experiencia te sirva de algo… ¡Adelante!

Cómo vencer los miedos para conseguir lo que quieras de la vida

Con 17 años, me enamoré de una rubia impresionante de mi high school. Afortunadamente, ella se había enamorado de mi también, y nos lo pasamos muy bien a lo largo de un año o algo así.

Cuatro años más tarde, la cosa ya no iba bien. Nos dejamos, y (joven y sensible como era en aquel momento) pensaba que mi vida había terminado.

O por lo menos la parte sentimental.

Había estado viviendo con ella, así que de repente me encontré sin casa. Y poco antes había dejado mi trabajo de camarero / lavaplatos debido a un conflicto con el nuevo jefe (que además era el novio psicópata de la dueña – otra larga historia).

Así pues, sin novia, sin trabajo y sin casa, me encontré durmiendo en el sofá de una amiga con poco que hacer y mucho tiempo para contemplar mi vida.

Tenía 21 años y no sentía ninguna esperanza para el futuro.

Pero, por fin era libre. No tenía motivo para quedarme en Arizona.

En el artículo que mencionas, hablo más de las cosas generales y no de lo personal, pero lo personal afecta bastante. Mi vida ahí era un desastre total en aquel momento – y no voy a recomendar que creas un desastre en tu vida. Pero claro, estas situaciones te pueden dar un empujón a la hora de irte.

Así que tengo, cómo no, más ideas y estrategias, que veremos a continuación.

“El valor de dar el gran salto”

Cuando estaba ahí en el sofá de mi amiga, cogí al azar un libro que tenía en casa. Una autobiografía de un tal Abbie Hoffman. Me sonaba el nombre, pero no sabía nada de él. Pues, empecé a leer, y el libro me puso los pelos de punta.

Hoffman fue activista en los años 60 y 70, y responsable de algo de la revuelta social que había en Estados Unidos en aquellos años. Su autobiografía fue como una novela de aventuras.

Estoy convencido hoy en día de que uno debe elegir los libros que lee, la música que escucha, y las películas que ve con cuidado, porque estas cosas crean tu idea de la realidad.

En aquel momento no me lo pensaba así, pero este libro me conmocionó tanto que decidí que en vez de quedarme ahí en Arizona a buscarme otra casa y otro trabajo, iba a viajar por el mundo y tener mis propias aventuras.

Y hoy en día sigo leyendo biografías para inspirarme. Aquí en casa tengo libros sobre grandes líderes como Winston Churchill y Alejandro Magno, escritores como Paul Auster y Lord Byron, emprendedores como Marc Ecko y Daymond John, y mucho más.

La lección más grande que he sacado de la vida de estas personas es que en el camino hacia el éxito, todos tenían momentos donde lo más inteligente y “normal” hubiera sido rendirse—pero siempre seguían hacia sus objetivos. Y por eso, han conseguido cosas muy importantes.

Daymond John, que creó una marca de ropa que vale unos 6.000 millones de dólares, llega a decir en su autobiografía que si hubiera sabido al empezar todo lo que tenía que hacer para crear una empresa así, se habría quedado con su trabajo de camarero.

Pero claro, no se escriben biografías de la gente que se rinde cuando las cosas se ponen difíciles, y tampoco de la gente que se preocupa por ser “normal”.

Entonces, mi primer consejo es este: Si quieres hacer más con tu vida, estudia las vidas de personas que han hecho más. Incluso las biografías de personas importantes en Wikipedia pueden ser muy interesantes, y las películas históricas sobre personas reales también – en inglés se llaman “biopics”.

Ninguno lo tenía fácil, pero con constancia y un enfoque hacia sus objetivos (por muy descabellados que parecieran), consiguieron lo que querían.

cómo vencer los miedos para seguir tus sueños

¡Sal de tu zona de confort! Imagen de Nicholas Raymond en freestock.ca

¿Cómo vencer los miedos? El primer paso es aceptar que todo el mundo tiene miedo de algo.

Sal de tu zona de confort

Tim Ferriss, que ha sido una gran inspiración para mi, siempre dice que la cosa que te da miedo hacer es probablemente exactamente lo que tendrías que estar haciendo. 

En inglés: “What we fear doing most is usually what we most need to do.”

En otro artículo he explicado que tengo siempre un plan semanal donde escribo qué quiero conseguir a lo largo de la semana.

Siempre hay algunas cosas que me hacen sentir incómodo al verlos ahí en la página. Y pienso, “Eso no puede ser muy urgente… Quizá lo haga la semana que viene.”

Pero cuando me doy cuenta de que tengo algo que estoy evitando hacer durante un tiempo, pienso en este concepto y hago el esfuerzo.

Nunca vas a sentirte totalmente preparado para ir a otro país – la cuestión es empezar antes de sentirte preparado.

Y lo mejor es que una vez que hayas empezado a tomar una acción decisiva sobre un tema que te da miedo, el miedo se va.

Efectivamente, el miedo se siente sólo antes de empezar.

Cuando estás ahí en medio de la acción, haciendo lo que tienes que hacer, tomas el control y el miedo desaparece.

Las cosas que te hacen incómodo (irte de España, dejar a tu familia un tiempo, dejar el trabajo que no te gusta) son las cosas que te dan la oportunidad de crecer—que te hacen salir de tu zona de confort.

La zona de confort es otra cosa en la que pienso mucho. Tengo un artículo aquí.

La cuestión es que cada persona tiene sus límites. Y el 99% de los límites los ponemos nosotros mismos. Son barreras psicológicas. Decimos, “Yo no puedo hacer eso” y no lo pensamos más.

Pero muchas cosas que pensamos que “no podemos” hacer realmente no son tan difíciles una vez que hayamos empezado. Todos tenemos dudas sobre nosotros mismos y nuestras capacidades. Las personas que hacen más con su vida son las que han aprendido a no hacer caso a sus dudas.

Los miedos y las dudas se superan. Es solo cuestión de darte permiso de intentarlo… y (este es el siguiente punto) quizá fracasar un par de veces antes de conseguirlo.

No tengas miedo de equivocarte

Todos nos equivocamos, y probablemente si somos sinceros, nos equivocamos más de lo que acertamos.

Yo lo he vivido como escritor. Ahora puedo decir que tengo cierto éxito con los blogs y los libros. Pero en los últimos años, he escrito varios libros que no ha comprado casi nadie aparte de mis mejores amigos.

Me parecían una buena idea en un principio—al final fracasaron lamentablemente.

Y no pasa nada… siempre he podido escribir otro libro, y algunos tienen un éxito importante que compensa el fracaso de los otros.

Y me ha pasado lo mismo con los blogs. Ahora tengo un par de páginas sobre el inglés que reciben en conjunto unos 150 mil visitas al mes. Pero nadie sabe que a lo largo de los años he puesto una docena de blogs—¡y que 10 de ellos fracasaron!

Así que ahora parece que tengo todo este éxito, pero he fracasado también—y mucho. Parece que es una parte necesaria del proceso.

Como mencioné antes, leo muchas biografías. Y ahí también está claro que incluso los personajes importantes han tenido un gran número de fracasos a lo largo de sus vidas. Como dijo Winston Churchill: “Success is moving from failure to failure with no loss of enthusiasm.”

He aquí un ejercicio mental que hago para superar mis dudas y despejar la mente de negatividad innecesaria.

Cuando tengo la idea de hacer algo que me hace incómodo, donde podría fracasar, me gusta sentarme a contestar por escrito a la pregunta “Sinceramente, ¿qué es lo peor que podría pasar?”

Y acto seguido, contesto a otra pregunta: “¿Y podría vivir con este resultado? ¿Qué haría para seguir adelante?”

En mi pequeña vida de bloguero y autor, descubro que normalmente, el peor de los casos no es nada grave. Normalmente, es algo que tendría superado en un par de semanas como mucho.

Algunas veces incluso veo por escrito “lo peor de lo peor” y me entra risa—¿De eso estoy tan preocupado? ¡Lo tendría superado en dos horas!

En el caso de irte a otro país, supongo que es igual.

Si hablamos de “dejarlo todo” en España para ir a Reino Unido o Alemania, ¿Cuál es el peor escenario?

A mi me parece que lo peor que podría pasar es que no lo aguantas, y acabas en un par de semanas o meses de vuelta a España.

Habrás gastado un poco de dinero en billetes de avión, y tendrás una nueva experiencia para contar a tus amigos ahí en tu pueblo. Habrás aprendido algo nuevo.

Y por cierto, conozco a muchos españoles que están o han estado en la misma situación. Hay muchos que tienen miedo y que no se atreven a dar el paso.

Pero de los que sí que se van, no conozco a nadie que se arrepienta.

Nadie. A lo mejor vuelven después de unos años, y están encantados de estar de nuevo en España. Pero nadie dice “¡Ojalá me hubiera quedado!”

Nadie en absoluto.

Entonces, ¿a qué esperas?

Ahora que eres joven, todo es más fácil—no sólo aprender idiomas, sino tener la mente abierta a nuevas culturas y experiencias.

Según me cuentan, estar casado, con hijos, una hipoteca (¡que horror!) y un trabajo estable sólo complica tu vida, y hace más difícil vivir tus sueños.

A veces gastamos más energía en las preocupaciones que en trabajar hacia nuestros objetivos. Y no conseguimos nada.

Como dice Mark Twain, “En 20 años estarás más decepcionado por las cosas que no hiciste, que por las cosas que hiciste.”

Y es verdad.

Mejor vivir con tus errores que con los arrepentimientos de nunca haber hecho lo que realmente querías.

No te olvides de tus objetivos

Los objetivos son un tema que he hablado mucho aquí, porque creo que son lo más importante que puedes hacer para ti mismo.

Como expliqué en el artículo original sobre los objetivos, quien no tenga objetivos propios está condenado a pasar la vida trabajando para conseguir los objetivos de los demás.

La vida puede ser bastante “fácil” si dejas a otros tomar tus decisiones más importantes. En tu pregunta dices que la gente en tu alrededor cree que estás loca. Pues, lamento decirte que eso es lo que pasa cuando una persona decide salir de la zona de confort y hacer cosas que no son muy “normales”.

Lo más fácil siempre es mirar en nuestro alrededor y hacer lo mismo que están haciendo los demás. Si en tu mundo la gente no viaja, vas a tener una presión social enorme para quedarte ahí en tu pueblo.

En todo caso, es tu vida. Y el tiempo es limitado—¿para qué pasar los años viviendo dentro de las expectativas de los demás?

Hace falta algo de coraje para hacer tu propio camino y no seguir lo que es “normal”. Pero al final, tampoco hay premio por ser la más normal del pueblo.

Tener objetivos propios y estar trabajando hacia ellos siempre te hará parecer un poco extraño si estás rodeado de personas que no lo hacen. La mejor manera que he encontrado de superar eso es rodearme con personas que están en el mismo camino que yo (más o menos).

Por eso, hoy en día, tengo mis amigos emprendedores, viajeros, genios de la memoria – gente internacional en general. Todos tenemos algo en común, y parece que vivimos en un mundo aparte – lejos de donde vive la gente “normal” que uno encuentra aquí en Madrid.

En fin…

Hace poco, terminó el año escolar aquí en España. Y he dado otro gran salto al vacío. He decidido que voy a ganarme la vida como escritor, pase lo que pase, y que no voy a volver a las clases en septiembre.

Tengo mis dudas: ¿Ser bloguero realmente es un trabajo? ¿Podré vivir de ello? ¿Me volveré loco de pasar tanto tiempo aquí en casa? ¿Qué pensarán mis abuelos, que apenas saben de internet?

Pero claro, tengo que tomar mis propios consejos.

Así pues, hace unos meses hice un plan, por escrito, específico y con fecha límite – como explico en los artículos y videos sobre los objetivos SMART.

He decidido qué es lo peor que puede pasar: o acabo volviendo a las clases cuando me acabe el dinero, o me voy a vivir en un país mucho más barato que España y ahí sigo escribiendo.

¿Podría vivir con estos resultados?

¡Por supuesto que sí! La enseñanza, al fin y al cabo, me sigue gustando. Y si tengo que volver, no me va a matar. Y si acabo en Costa Rica o en Tailandia, sentado con el portátil en la playa y aprovechando de un coste de vida menor, pues, tampoco suena muy mal. Sería como mi vida aquí en Tetuán, ¡pero con mejores vistas!

Por supuesto que para vivir este sueño, tengo que salir de mi zona de confort. Por ejemplo, con estos artículos donde hablo de mi mismo y de mi historia, y donde intento inspirar a mis lectores a seguir sus sueños–créeme que cada vez que pincho el botón para publicar un artículo así, siento miedo y la vocecilla ahí en mi cabeza me dice “¿A quién realmente le interesa eso? ¿No sería más fácil escribir otro artículo sobre gramática?”

Así que yo también sigo luchando con estas cosas. Luchando para ser un poco mejor todos los días. Como siempre, es simplemente cuestión de plantearte unos objetivos y ser constante. Y supongo que podré pasar varias décadas más en ello.

Uno puede conformarse con lo que tiene, o puede hacer el esfuerzo de superarse en todo momento.

Como dice Hemingway, “There is nothing noble in being superior to your fellow man; true nobility is being superior to your former self.”

Bueno. Nada más.

Espero que hayas sacado algo de este artículo, y que te inspire a hacer algo que realmente quieras—para no acabar viviendo una vida impuesta por los demás.

Buen día,

Daniel.

P.D. He usado bastante la palabra “normal” en este artículo, y siempre entre comillas. Lo pongo así porque realmente no creo en el concepto. Ser “normal” es hacer lo que quiere lo demás para ti—y en mi opinión no es una muy buena estrategia para la vida. Como dije al principio: no escriben biografías de la gente “normal”.

P.P.D. Como tengo que ganarme la vida ahora como escritor, te invito a echar un vistazo a alguno de mis libros en Amazon.com, en Amazon.es, en iBooks de Apple, en Google Play y en gumroad.com/danielwelsch. En los últimos años, han ayudado a miles de personas a mejorar su inglés, y algunos han llegado al #1 en Amazon. ¡Gracias!

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